samedi 15 août 2009

Ese era para mí




Afinar la punta del lápiz, buscar un cuaderno y escribir, como una botella de champagne que uno bate unos instantes con la espuma que sale a estallidos a penas uno saca el corcho. Pero estamos en tiempos modernos por lo que la imagen es menos poética, y se resume de la manera siguiente, me siento súbitamente frente a mi computador y mis dedos se deslizan con frenesís por el teclado, lo que no está tan mal tampoco a la reflexión.
Luego pienso, otro dialogo conmigo misma o este lo voy compartir en este espacio que también es medio secreto porque no lo divulgo al contrario mientras menos gente lo vea mejor. Miedo de la mirada y del comentario sin duda, ya bastante osado es el hecho de haber pasado al acto no?
Trabajo nuevo, vida nueva, y en eso estoy disfrutando hace ya un par de meses de un nuevo espacio profesional, nuevos colegas, nuevas responsabilidades y un mundo entero para descubrir.
Han tenido alguna vez la impresión extraña de que saben exactamente lo que va a pasar en el futuro? Yo si la he tenido, que a la larga me termino diciendo que no hay coincidencia y que tal vez si tenemos la capacidad o el poder de cambiar las cosas.
Unos días antes de postular por el empleo que ocupo actualmente, recuerdo haber estado en una fase de inseguridad total, aquella que te aniquila y te impide avanzar, y por lo general ese sentimiento está tan anclado en una que ni vale la pena postular porque uno no va a obtener absolutamente nada.
Pero como mujer y madre responsable no me quedaba otra, me ponía bonita y me arreglaba para las entrevistas, pero algo en mí hacía que la corriente no pasaba y de hecho no pasaba absolutamente nada. Aquella sensación de ser invisible y por otro lado esas miles de preguntas que invadían mi mente durante la noche, esas horribles tipo «... Tengo 39 años y a esta altura del partido no estoy convencida que sea un punto en mi favor...es verdad que tengo la experiencia que una persona más joven no tiene, pero eso también significa que cuesto más,.. es verdad que ya mis hijos están grandes, razón importante porque me puedo implicar más en mi trabajo que una persona que tiene niños chicos que requieren aún de muchos cuidados , ….es verdad también que tengo algo de hiperactiva lo que me impulsa a trabajar más de lo necesario pero tal vez alguien mas joven no necesite trabajar más de lo necesario porque puede ser mas naturalmente más ...rápida que yo... ». Esas terribles voces no se querían callar, ni comparada a las voces de Juana de Arco, que le decían que hacer, las mías solo me llenaban de dudas y pesadillas.
Luego recibí un correo electrónico de una persona de la cual no he tenido noticias durante largos años, esa persona había sido muy importante en mi vida, y aún lo es, pero hay cosas que es mejor no decir y ni pensar, las cosas del pesado, deben quedarse en le pasado.
En el correo había una sola frase que decía « Has visto este video? » y debajo un enlace que pinche inmediatamente por supuesto y al hacerlo empezó un video que se llama« The Secret », me quedé como hipnotizada mirando y escuchando, escuchando y mirando...no porque fuera algo totalmente nuevo para mí si no más bien porque llegaba en el momento preciso. Para los que no conocen, ese video habla del poder del pensamiento o sea cada pensamiento que nosotros tenemos atrae en el universo todo lo que nosotros queremos. Por los que es preciso estar en armonía con nuestros pensamientos y sentimientos. En otras palabras visualizar lo que efectivamente tenemos y lo que deseamos tener. Colocándonos objetivos precisos a cumplir aunque estos nos puedan aparecer imposibles de realizar. Una vez que lanzamos la maquina, el universo nos dará lo que nosotros le hemos pedido.
Es curioso, recuerdo haber estado en ese mismo estado de animo años atrás cuando tenia que mudarme de mi departamento y no encontraba absolutamente nada, los días pasaban y no sabia que lo iba pasar con nosotros, incluso ya me veía con mis dos hijos en la calle sentada sobre nuestros bultos. Visite varios departamentos y ninguno convenía, o muy caros o muy chicos o mal barrio o....cualquier cosa pero no servían. Cuando de repente me tope con el nuestro y supe apenas entré, que ese seria mi nuevo hogar y de hecho lo fue!
A partir de ese momento fue la iluminación total, empezé a ejercitarme varias veces al día según el esquema que consistía a : Pensamiento - Sentimiento - Visualización - Concretización. Cada vez que leía las ofertas de trabajo estaba con todos mis sentidos en alerta. Sólo una semana después me tope con un anuncio en el que pedían un responsable para la comunicación internacional. Algo en ese anuncio me llamo la atención pero no sabría decir porque. Sólo recuerdo que me prepare bastante para esa entrevista, me aprendí el histórico de la empresa, la implantación, la concurrencia, el mercado, y el sector de actividad.
El día en que me recibió el Director, la entrevista duró más de una hora, fue una especie de juego de ping pong, en el que esta persona estaba atento a cada una de mis respuestas. Luego termino citándome para la semana siguiente y al final de la entrevista me informó que habían seleccionado a otras 2 candidatas pero que según él, mi perfil era el que más correspondía al puesto. Cuando terminé con él, supe que el puesto era para mí, lo sabia en mi mente, en mis tripas, y en cada vello de mi cuerpo.
Esperando la segunda entrevista, no hubo un día en el que no sintiera confiada y segura de que ya pronto iba empezar. Me visualicé varias veces entrando en la empresa, sentada en mi oficina, discutiendo con mis colegas en fin recuerdo que no había un momento en el día en que no pensara en ello, conduciendo, haciendo las compras en fin en cualquier momento cotidiano mis pensamientos estaban centrados de pleno en ese objetivo profesional. A la semana siguiente, ese sentimiento se concretizo al fin, la entrevista duro un poco mas de 2 horas pero al final negociamos salario al igual que el día de mi entrada oficial.
Ya hacen casi 6 meses que estoy acá y créanlo o no pero estoy convencida de que podemos conseguir lo que queramos solo se necesita lograr esa cosa difícil que se llama « confianza en uno y en el poder de nuestro pensamiento”

vendredi 16 janvier 2009

Mujer activa busca trabajo...activamente


La decisión cayó de repente, uno de esos días anónimos e interminables. Recuerdo que me levante por la mañana, hice hervir el agua para una tasa de té, me di una vuelta bajo la ducha, me pinte a la rápida, al fin lista fui a la cocina, tome dos sorbos de té y me fui corriendo.
Eso sí, recuerdo haber sentido frío por la mañana.
Atareada en los informes pendientes, no escuché mi jefe entrar en la oficina. Me dio algunas indicaciones para nuestro cliente de la Guayana francesa y luego no logro recordar el nexo en que termine escuchando la frase…
- « Claudia, de verdad lo siento, pero los negocios están cada vez peor, tu misma te has dado cuenta…creo que seria sensato que terminemos a fin de mes, lo que no impide que te solicite a título privado de vez en cuando. », me lo dijo de recorrido sin ninguna pausa, como esas frases que llegan y se largan para que lo dicho, dicho sea.
Un nudo en el estomago y con deseos mezclados de rabia, lagrimas y preocupación, tome la voz más neutra posible para responderle.
- « …claro, entiendo, lamento que no lo hayas anticipado, porque ni siquiera tome mis vacaciones para no perjudicar mi trabajo…en fin bueno… ». Lo conflictivo en esta historia es que más que mi jefe es mi amigo, y si hubiera podido…pero no pudo.
Una crónica de un fin laboral anunciado, es verdad no lo puedo negar, las finanzas estaban mal, la serie de créditos, pagos y pleitos pendientes sobrepasaban las entradas. Pero como explicar, siempre estaba la esperanza un poco rícula tal vez, que de algún lado, saliera el negocio que pudiera equilibrar todo…pero no aparececió ningún cliente milagroso, y la desicion llegó, y el fin de mes también.
Ahora estoy en la lista de las mujeres que buscan un trabajo…activamente. Después de tener una serie de responsabilidades, de rabiar de la incompetencia del uno o del otro, de acostarme estresada por no hallar una solución rápida y eficaz sobre algún tema…tengo la terrible sensación de que vivo a través de alguien que no soy yo, es como si estuviera en el entreacto de una película, esperando que comience la segunda parte.
Hace 2 meses que no soy yo, aunque debo reconocer que el tiempo ha pasado rápido, entre un viaje previsto hace principios de año, que de haber sido por mí lo hubiera anulado y las fiestas familiares de fin de año, estamos ya en el mes de enero 2009. Cabe remarcar que los deseos de mi pequeño núcleo familial fueron paz, amor y …un trabajo. No lo puedo negar, estas fiestas fueron distintas a las demás.
Lo positivo es que pude pasar más tiempo con mis niños, niños adolescentes claro, pero niños al fin y al cabo. En esas fechas tienen dos semanas de vacaciones, creo que no me sucedía hace años, fiestas o no como todo el mundo trabajaba el 24 de diciembre y el 31 también, y con suerte lograba salir a las cinco o seis de la tarde.
Recién ayer guardé las decoraciones de navidad, como si algo dentro de mí rechazara la idea de encontrarme, en una situación normal, una situación de cotidiano, una situación estresante de falta de estrés.
Hoy vivo esperando los fines de semanas, porque el viernes sale el diario « Vlan » y el sábado el « Le Soir »… con las ofertas de empleo, claro. En cuanto al lunes es el día que dejo para mirar con mucha atención todos los anuncios, primero echo una mirada rápida para darme una idea de la demanda laboral, luego miro detenidamente cada oferta, subrayo en fluo aquellas que hipotéticamente pudieran ser interesantes, luego las leo por segunda vez para ver si no deje pasar nada que tal vez igual…a esta altura no hay que ser muy regodienta verdad ? Esta actividad terminada hago una imersion cibernetica en los numerosos sitios en que estoy inscrita con mi CV en línea.
El martes y el jueves trabajo unas horas haciendo diversas tareas administrativas, lo que me ayuda a darme vueltas financieramente e intelectualmente también. Es lo que me permite decir cuando me preguntan, « …de momento estoy trabajando unas horas por semana, pero busco algo más estable… », no soy una mujer inactiva total, soy una semi-activa, como quien digamos tengo aún un pie en el mundo profesional, y por más que esas horas se me dificulten y me las paguen con retraso me aferro a ellas casi con rabia.
Mañana es viernes, cada hora que pasa mis mejillas toman un poco más de color, si es eso, cada hora pasada me acerca a una esperanza remota en la que me digo que en algún lugar, alguna empresa, necesita alguien con mi perfil.

mardi 7 octobre 2008

Un nuevo día


Aún adormecida al despertar no lograba abrir los ojos, mis parpados estaban pegados de sueño, como no queriendo ver el nuevo día…mhmm que nuevo día ? No hay realmente un nuevo día, son otros días, si es eso, los días pasan y pasan pero no son nuevos, son iguales, tal vez uno que otro matiz pero un día de Claudia no es distinto a otro día de Claudia, pero así mismo estoy convencida que un día de “X” no es distinto a otro día de “X” o de quién sea, puede sin embargo que los días de Claudia sean distintos a los de “X” pero no existe gran variable en una propia vida. Aún así espero el “nuevo día” aquel que podrá cambiar el camino hecho cada mañana.
Esta constatación tan evidente me llena de la lucidez e energía necesaria para levantarme de un salto y correr a la ducha. Los días de Claudia tienen un horario a respetar por lo tanto no me puedo quedar un minutito más y a la reflexión quedarse un día de trabajo en casa es peor, es como si no hubiera objetivo ni futuro.
Mientras sentía la ducha caliente caer sobre mi cuerpo a parte de la sensación de placer quietito tenía aún en mente la conversación que tuve con Hubert, mi pareja, hace unas semanas atrás. Afín de hacer crecer nuestra relación habíamos decidido vernos con planificación, o sea un poco más que 2 veces por semana, después de una larga charla habíamos optado en consenso mutuo de vernos de martes a jueves y luego un día el fin de semana, lo que era “el paso” o sea el “gran paso”. Desgraciadamente las circunstancias no lo quisieron así y todo quedo en nada. La primera semana no se podía porque tenía que arreglar una serie de negocios importantes, la segunda estaba resfriado y tuvo algunos percances que a la tercera me dije…”ok no habrá tercera!”.
Siempre pensé que las relaciones estables no eran para mí, se necesita una buena dosis de dedicación, de concesión mutua, de innovación permanente y cosa extraña no es porque no me arriesgaría a intentarlo, es porque las circunstancias lo han decidido así. Luego me digo que si soy honesta conmigo misma, después de vivir sola e independiente durante años, cual es la necesidad de hacerme cargo de alguien más, porque de eso se trataría, sé que los hombres por lo general no son muy creativos, no saben cocinar, no saben hacer gran cosa en realidad a parte de “chapurrear un poco por aquí o por allá”, ojo no es que quiera tener un obrero en casa, pero creo que saber un poquito de todo siempre puede ser útil. El hombre moderno perdió ciertas cosas típicas de hombre, la mujer por el contrario gano ciertas que la hacen ser completamente independiente, de ahí el dilema de estas nuevas relaciones que se inventan día trás día.
Así mismo, considerando el hecho que los europeos no son muy demostrativos, creo que definitivamente fue una buena cosa todos esos percances de Hubert, hay cosas que deben orientarse de una manera determinada, el sentido siempre viene más tarde. Después de estos pensamientos confusos, me vestí rápidamente, tomé un sorbo de té, una pintadita súper sónica y me fui al igual que ayer, a sumarme a los tacos, al camino conocido y recorrido desde hace ya más de un año…
Durante el trayecto no podía de dejar de pensar que dentro de poco no haré más ese recorrido, luego andaré por otro sector, no sé cuál pero será diferente, será sencillamente otro y nada más que tener esa certeza me sentí de pronto plenamente feliz, una especie de gozo anticipado. Si todo será diferente, un nuevo challenge, nuevas metas, con el miedo en las tripas y el stress constructivo de ese que da vida…

lundi 15 septembre 2008

Una mujer trivial


Sábado por la tarde el centro comercial estaba lleno de gente que corre, que mira, que escoge a paso rápido…a quién le gusta hacer compras? Yo soy de las que van al lugar previsto, a la tienda especifica sin dejarme obnubilar por otras tiendas de ropa, zapatos, carteras….bueno no es fácil y no resultaría sin hacer un esfuerzo mental condicionado de años…dejarse tentar, que delicia, que calvario, que insensatez, que trivialidad no? Y yo no soy trivial.
La tienda prevista era para mi hijo, necesitaba 2 pantalones. Quién tiene un hijo de 13 años sabrá que no solo es una edad complicada porque crecen rápido sino también porque están en pre-adolescencia y no es fácil para ellos. Se probó varios pantalones de 14 para finalmente optar por unos de 16 años que le quedaban mejor, a eso se sumo un pullover y una camisa que de verdad le lucían muy bien. Se veía hermoso, y no sé porque recordé una frase que me había escrito una amiga luego de ver su foto , “…he quedado impactada, está enorme y me recuerda a su padre, se ve igual a su padre en aquellos años locos cuando uds. se conocieron bailando creo, se ve un conquistador...pronto te lo quitará una asquerosa mujer y se lo llevará lejos, ja,ja,ja..”, el tiempo pasa demasiado aprisa, y en momentos como estos se hace aun más evidente.
Mi chicoco… me enternece ver su cuerpo de lolo en su mente de niño, una especie de cariño me invade de repente con el deseo de tomarlo en mis brazos y llenarlo de besos. Pero sé que esas demostraciones públicas son prohibidas por lo tanto no lo hago, sólo me contento con decir “ Se te ve súper bien!”
Todo estaba perfecto, estábamos en los tiempos previstos, la elección fue eficaz y rápida, no niego que de vez en cuando echaba una miradita inocente al sector de la ropa de mujer, y con la misma rapidez divisé 2 o 3 artículos que me podría probar en una próxima ocasión.

Estoy segura haber visto una talla 38, al menos que haya sido otro modelo, bueno no importa me probaré este que no está mal tampoco, necesito también una camisa blanca y un sweter negro o una faldita tal vez. Todo me lucia bien, el espejo me mandaba la imagen de una mujer radiante y segura.
Porque la ropa procura tanto placer? Porque ciertas prendas dan más confianza que otras? Está primero el exquisito placer de la elección claro, luego la imagen de una en el espejo, la imagen de una mujer nueva. Ropa nueva, mujer nueva, una especie de seguridad, de seguridad ridícula sin duda, la seguridad no es algo tangible, es algo de adentro…yo reconozco que no tengo esa seguridad de adentro, y que una ayudita de ropa y de peluquero me dan el empuje necesario para proyectarme como una mujer moderna, estructurada y profesional. Es verdad, que no me puedo comprar ropa todas las semanas pero el día en que puedo hacerlo, me siento bonita, es como si tuviera toda la vida por delante. En general, me siento gastada, cansada….sé que ese ritual llena vacios, vacios profundos tal vez, y es lo único que encontré para…sentirme viva. Todos los otros días del mes puede que sean difíciles profesionalmente, y en general lo son, puede que sean terribles económicamente, y en general también lo suelen ser, pero sé que si no tengo un compromiso conmigo misma, me volveré loca. Sé que tal vez debería llenar vacios con otras cosas, pero no logro y de verdad lo intento, cada día trato de aferrarme a algo que dé “sentido” y luego pasa el mes, con ciertos logros, con ciertas frustraciones también y el “sentido” lo hayo en ese único día de trivialidad ridícula en que me compro ropa y me voy peinar. Luego llego a casa, preparo la comida para los chicos, miro algún programa en la TV o termino algún informe pendiente para luego ir acostarme, lo más tarde posible, si lo más tarde posible...

Siento que Pablito me toma el brazo mientras me dice bajito “Mama, te toca a tí tienes que pagar!!”, en efecto, no me había dado cuenta que la fila se había deshecho y ya estaba frente a la caja. Pagué rápidamente la ropa de mi hijo y salimos de la boutique. Si de algo estoy convencida es que “les temps morts” (tiempos muertos/pausas mentales) no me convienen, aquellos que te dan tiempo para pensar y evadirte, como cuando haces la fila, o haces un trayecto en auto, tu mente vuela y ya no controlas nada, luego es como si uno hubiera vivido un momento…una emoción que aparece sólo cuando estas desprevenida es como si tuviera vida propia.
A fin de mes, vendrá mi día…solo faltan 24 días, 6 horas y 14 minutos.

lundi 8 septembre 2008

El deseo de seguir adelante

“…El deseo de ser más”, todavía tengo en mente las palabras de un antiguo amigo, aquellos que la vida te pone entremedio sólo por un plazo definido. En un correo suyo me hacía un comentario con respecto a mi último post, sus palabras simples se acomodaban perfectamente a mi visión de mundo.

“¿Sabes porque uno sigue adelante, a pesar de todo?, porque es imposible renunciar a si mismo y a sus propias capacidades. En mi caso, al deseo de querer ser más....que a lo largo de mi vida se ha indexado a tener más.”

En mi experiencia laboral y en las formaciones que he seguido me he dado cuenta, que hay dos clases de individuos los activos y los pasivos y esto en todo tipo de puestos y cargos. Los activos con puestos menores, alcanzaran puestos mayores de una u otra forma, los pasivos por el contrario, si empiezan abajo lograran difícilmente ascender, y los que han tenido la suerte de ascender sin ser evaluados, no cambiaran el management de la empresa, serán seguidores de lo vigente.

Es evidente que las personas activas o “liders” en potencia o por devenir, tienen una serie de cualidades inherentes tales como, la capacidad de manager, una visión global, toma de decisiones rápidas, riesgos calculados, etc., pero a su vez son los que todos critican por estar donde están, los triunfos son en general tomados como un punto normal de rentabilidad pero cualquier fracaso o equivocación es penalizado severamente. No es una situación injusta es la ley en el mundo del trabajo, siempre ha sido así eso es todo.

Hace años cuando terminé el colegio, pensé ingenuamente que lo más difícil había terminado, me había propuesto como cualquier joven seguir estudios, y ejercer en un sector de actividad en el cual me sintiera en eterno avance, un challenge permanente que me impulsara a mejorar y a superarme.

Recuerdo que mi primer puesto de trabajo, fue de Recepcionista en un centro cultural, luego pasé a Secretaria, después Coordinadora, para obtener finalmente al cabo de 9 años el puesto de Directora. Fueron mis mejores años, porque aprendí un montón, trabajaba de día y estudiaba por las tardes para seguir formándome pero fueron los peores también, porque casi no vi crecer a mis hijos, y fui siempre envidiada y criticada. Pero como explicar, no hubiera podido ser de otra manera, esa especie de inquietud nerviosa por dentro que se traduce por un “…yo sé que puedo dar más, yo sé que lo puedo hacer mejor” estimula para seguir adelante. Una especie de presión constructiva que nos impulsa a ser productivos y operacionales. Sin embargo lo peligroso de esta adrenalina es que nos puede aportar eternas insatisfacciones tales como un equipo que no está dispuesto a dar más, una jerarquía que no apoya lo suficiente tu metodología de trabajo o peor que te obliga a dar la cara en caso de mala estrategia de la dirección…y confieso que en esos momentos me gustaría devenir un “elemento pasivo” sin responsabilidad alguna, si de vez en cuando tengo aquel sentimiento de desgano que me invade, una mujer común al fin y al cabo.

Hoy en día, hace un año que me encargo de la gestión y del desarrollo de una empresa en el sector privado y siento de nuevo esa inquietud por dentro de cambio, de pasar a otra cosa mejor, sé que no hay ascenso posible sin cambio, ni experiencia teórica que valga. Después de 5 o 6 meses de barajar opciones, quiero otra cosa y quiero más…

mardi 2 septembre 2008

Alguién...una aspirina?

Después de haber tomado una aspirina, estaba quietita frente al computador esperando que el dolor de cabeza pasara. El aperitivo de ayer me había caído mal, no debería haberme dejado tentar por Natalia cuando ella tomó uno, ya que desde algún tiempo no soporto el alcohol, como no soporto el café, el chocolate y las frituras. Ya ni si quiera mis amigos soporto, y a veces difícilmente mi familia con su lote de problemas diarios.
Sola en la oficina, desganada y a la espera, escucho a Händel. Pienso, que mañana me gustaría ir a la piscina con mis hijos para hacer un poco de ejercicio, que esté miércoles Pablito tiene que ir al dentista, que tengo prevista una cena con mi compañero, y luego me invaden los pensamientos negros, aquellos que me han creado esta ulcera, los pagos pendientes, los pagos para aplazar, las vacaciones indecisas, los arreglos urgentes de la casa, en fin todo aquello que no tiene solución inmediata. Cosa de hundirme más en ese estado de desgano me concentro bien y logro sacar una lagrima que se desliza lentamente por mi mejilla…si ahora puedo decir que me siento desgraciada, después de tantos pensamientos negros copleados a una lagrima, me doy el derecho de victimarme un máximo…
Este día no cuenta…no existe, no debería ser así, sé que un día me arrepentiré de todos los días que he decidido que no contaban, sé que han quedado perdidos, perdidos a jamás…pero ya hay tantas cosas de las cuales arrepentirme que una más…ya no incomoda. Suena el teléfono “¿Si?”, respondo simulando buen humor, a lo que mi jefe responde “Mira Claudia acabo de hablar con el Sr. Martin y no hay forma, te puedes encargar de hacer el trámite legal y poner un abogado? “ “-Claro…”, digo casi acostumbrada a todos los problemas de Sebastián, que es mi jefe y mi amigo “Perfecto, nos vemos” responde al colgar. Escucho el pito del teléfono, ya sé que ha colgado pero sigo en ese estado de ausencia y de gran tristeza…Somos todas así o yo me gané el premio de la mujer lunática por excelencia?
Miro la hora en el rincón derecho de mi computadora, marca las 16h00 de la tarde…luego me iré a casa, lo pienso más como una constatación que como un cambio fundamental, no hay nada en esa ida a casa que me aportará un poco de aliento o reconforte, sé que mi vida está trazada, sé que si en un minuto pude haberla cambiado, ese minuto ya pasó, y este presente es el que yo misma escogí y no puedo guardar el juego en la caja y decir “…empezamos de nuevo ya?” No es que me lamente, es que hoy me lamento, me lamento porque estoy cansada, me lamento porque siento que cada día la vida me exige más, me lamento porque me gustaría una mañana levantarme y pensar que una hada madrina vendrá y borrará de un zapatón todas mis cuentas, arreglará mi casa, mi auto y me dará una estupenda pega en la cual se trabaja mucho pero se gana mucho también… sin embargo al levantarme el día de mañana sé que la imagen que veré en el espejo será la mía, la imagen de una mujer de 38 años, con la mirada apagada, y el rostro gris…me echaré mucha agua en la cara para despertarme, luego una ducha ultrasónica, un poco de “rouge” en las mejillas y un poco de lápiz en los ojos, me veré normal y lista para ir a perderme en la muchedumbre de las mujeres modernas que trabajan con puestos a responsabilidad, con un salario nada excepcional, y que intentan de ser un “padre” de familia ejemplar…esa soy yo, la misma que la vecina, la prima, la amiga, o la conocida de la amiga, en fin una mujer del siglo XXI.